En Los Alcázares, justo a orillas del Mar Menor, Serena Golf se ha ganado su sitio como uno de los referentes indiscutibles del golf en la Región de Murcia. No es casualidad. Desde que abrió sus puertas en 2006, este campo ha sabido encontrar el punto medio entre la historia del lugar, un paisaje que relaja y un recorrido que te obliga a pensar. Es ese equilibrio lo que atrae tanto al que juega por afición como al que busca un reto serio.
Diseño con firma propia
Detrás de estos 18 hoyos está la mano de Manuel Piñero, una leyenda del golf español con el sello de la Ryder Cup. Y su influencia se nota en cada metro. A simple vista, el terreno parece llano y amable, pero no te confíes: el diseño exige leer el juego con inteligencia.
Aquí no basta con pegar fuerte. La brisa del Mar Menor entra en juego, hay obstáculos de agua esperando un mal golpe y más de sesenta bunkers colocados estratégicamente. Al final, la precisión acaba siendo mucho más valiosa que la potencia bruta.
Pero lo que realmente le da un aura distinta a Serena Golf es su entorno. El recorrido abraza la antigua Torre del Rame, una atalaya del siglo VI que vigila el campo. Jugar junto a ella aporta un valor cultural y visual que pocos clubes pueden ofrecer. Todo se integra de forma orgánica en el paisaje mediterráneo, aprovechando los desniveles suaves y la vegetación para que la experiencia sea completa.
Evolución constante
Un campo de golf es un organismo vivo, y en Serena lo saben. A lo largo de los años no se han quedado quietos; han trabajado duro en la agronomía y el mantenimiento. Cuidar los greens al detalle o remodelar los bunkers no son tareas menores, son parte de un plan para que la superficie de juego sea consistente y el campo siga siendo competitivo frente a las expectativas de quien lo visita.
Nueva imagen para nuevos tiempos
Hace poco, el club decidió que era hora de actualizarse. Han estrenado imagen corporativa, renovado su presencia digital y lanzado una guía detallada hoyo a hoyo. Pero esto va más allá de un simple cambio de logo o un lavado de cara visual.
Es una declaración de intenciones. Buscan modernizar la marca y conectar de forma mucho más directa con jugadores y patrocinadores. Se trata de adaptarse al mercado actual sin perder la esencia.
Un clásico mirando al futuro
Casi dos décadas después, Serena Golf sigue siendo una parada obligatoria para quien quiere disfrutar del golf junto al mar en el sureste español. Esa mezcla de estrategia deportiva y entorno privilegiado funciona.
Ahora, con una identidad renovada y la ambición intacta, el club se proyecta hacia adelante. Su objetivo es mantener la calidad en sus instalaciones y servicios, atrayendo a golfistas de cualquier nivel que busquen un campo con gran jugabilidad, historia y, sobre todo, mucho carácter.
